Acudir al teatro mejora el bienestar emocional, reduce los niveles de estrés y estimula la empatía. Esta experiencia cultural activa el cerebro, favoreciendo la regulación emocional, y fomenta la reflexión sobre temas universales que construyen una sociedad más crítica y conectada.
Un grupo de personas participantes del Centro de Día de soporte social «Ciudad Lineal» que gestionamos en el marco de la Red Pública de Atención Social a personas con enfermedad mental grave y duradera, gracias a la labor social que desarrolla la Fundación Enrique Salaberría, han tenido la oportunidad de beneficiarse de lo anteriormente expuesto acudiendo a la representación de «Un Dios salvaje» el pasado 27 de mayo en el teatro Alcázar.
La experiencia les ha servido además de para formar parte de la agenda cultural madrileña, para dialogando entre ellos llegar a la conclusión que han disfrutado de un espectáculo:
- Miguel Ángel 57 años «Salir y hacer una actividad distinta. Sólo había ido una vez al teatro, hace más de 30 años: la obra empezó un poco rollo pero luego mejoraron los actores. Me gustó salir por la tarde- noche, que hacía muchos años que no salía a esas horas ni veía Madrid de noche. Entradas muy bien, estuvimos en un sitio muy bueno, cerquita del escenario».
- Yolanda 57 años «Como nunca había ido al teatro, me pareció una buena experiencia personal. Me gustó mucho la obra en general pero los actores/actrices para mí eran muy profesionales, en especial cuando comenzaron las invitaciones de Ron o Alcohol, me pareció muy realista las interpretaciones»
- Silvia 44 años «Ha sido algo muy bonito, ir al teatro, hemos pasado un buen rato con los compañeros, ha sido muy ameno y el teatro ha sido una obra magnífica y de humor me ha resultado buena y los actores magníficos».
- Conchi 61 años «Es un tema de plena actualidad, los hijos de hoy en día, por temas que sus padres trabajan y a veces responden a lo que se “mama” en la familia, estuvo muy interesante y me gustó mucho».
