El ocio es una parte significativa en la vida de todas las personas y se ha convertido en un ámbito de crecimiento, disfrute, placer, descanso y en un indicador de la calidad de vida.
As´ lo entendemos también en el proyecto Nexos de prevención y atención al sinhogarismo. La participación en un entorno compartido con la ciudadanía permite mejorar el sentimiento de pertenencia de las participantes y reducir el estigma social. Por todo ello agradecemos la oportunidad que nos ha ofrecido Faunia de vivir esta experiencia el pasado 27 de mayo, donde tuvimos el plan perfecto: un día en Faunia rodeados de animales de todo tipo. Desde el mono más pequeño del mundo hasta el dragón de Komodo, el lagarto más grande del planeta. Ver de cerca a estos animales tan distintos entre sí fue toda una experiencia.
El calor acompañó durante todo el día, así que nos fuimos moviendo de sombra en sombra. Por suerte, el parque cuenta con varias zonas techadas donde pudimos refugiarnos y descansar un rato, mientras disfrutamos al observar pingüinos, mariposas, animales subterráneos, murciélagos y mucho más. Hicimos parada para comer y retomamos el recorrido hasta llegar a los últimos animales del día: el panda rojo y los canguros.
